martes, 4 de enero de 2011

Adiós, humo, adiós

¿Qué te aporta el tabaco? ¿Nada?

¿Cuánto cuesta un paquete de cigarrillos? ¿Es caro?

¿Qué tal le sienta a tu cuerpo? ¿Te destroza por dentro?

¿Qué tal huele? ¿Fenomenal?

¿Cuánto te dura? ¿Ni 5 minutos?

¿Cuesta dejar de fumar? ¿Qué es lo que no cuesta?

¿Por qué fumas? ¿Por querer aparentar ser mayor?

¿Y ahora que eres mayor/adulto? ¿Por querer ser joven?

Sigue fumando, pero no en bares ni restaurantes.





Aquí podemos ver a un hombre, dueño de un bar, rompiendo una máquina expendedora de tabaco.



"Con el tabaco, ni uno". Una de las campañas anti-tabaco.

Las chicas también la saben meter

Y es que esta chica no sólo sabe meterla, sino también machacar el aro.

No es la primera chica que machaca. Pero ninguna lo ha hecho como ella. Y es que Brittney Griner, que saltó a la fama por un vídeo colgado en Youtube en el que realizaba algunos mates, sigue mostrando que es la única jugadora de todos los tiempos capaz de machacar en partido con facilidad, a dos manos y con un estilo eminentemente masculino. Su juego, por tanto, amenaza con redefinir las leyes de la historia del baloncesto.

¿Primera jugadora en jugar en la NBA?
Para muchos 'Big Foot' (20 años y 2,03 m.), famosa desde su época en el instituto por su facilidad para machacar, tiene cualidades para convertirse en la primera mujer en jugar en la NBA.

En 1980 Ann Mayer, base de 1, 75 m., firmó un contrato con los Pacers, con los que participó en tres días de entrenamientos durante la pretemporada. Finalmente Ann no se ganó un sitio en el 'roster' final de los Pacers y no llegó a debutar en un partido oficial.

Fuente: Marca.com

lunes, 3 de enero de 2011

Todos somos especiales

Si a alguno de nosotros nos preguntaran si queremos ser felices o estar tristes, obviamente elegiríamos el ser felices.
Algunos pensaran que la felicidad es algo que te otorga el azar, que uno no elige lo que le va a pasar y que por tanto todos estamos de alguna forma atados a la "diosa Fortuna", y en parte los que piensen esto tienen algo de razón, pero no toda.
Después de una desgracia que nos afecte directa o indirectamente queda patente que no podremos responder ante esto con una sonrisa, pero el 99% de las veces en la que nuestro rostro muestra una acitud de desánimo o simplemente una mueca entristecedora se debe a tonterias, tonterias llevadas a su máxima expresión.
Suspender un examen no es razón para estar triste por mucho que se hubiera estudiado para el mismo, ni mostrar desánimo un lunes después de que tu equipo de futbol del alma haya sido derrotado.
Queramos o no, esto son chorradas, y todo aquel que pueda llegar a leer este texto puede sentirse afortunado, simplemente por la razón de tener internet, lo que conlleva tener un hogar o por lo menos un techo en el que cobijarse, razones de peso suficientes para esbozar una sonrisa sin pensar en lo que el azar o el destino te tenga preparado en un futuro.

Y todo esto lo cuento porque compartir días con gente increíble y especial, tan especial como cualquiera de nosotros te enseña a valorar más las cosas.
Esa gente te enseña mucho más de lo que tú puedas enseñarles a ellos, ellos son los verdaderos maestros, que nos dan lecciones con su generosidad, a afrontar el día a día con una sonrisa, por muy mal que lo podamos pasar, si ellos son felices con todas las barreras que tienen aún en nuestra sociedad, nosotros podemos ser felices también, por muy mal que lo estemos pasando.
Ser feliz es una decisión, por mucho que el transcurrir de los acontecimientos te demuestren que no tienes motivos para sonreir.
Este es el espíritu que desprende Special Olympics, porque sí, todos somos ESPECIALES.


Los tomates de Bardem

Artículo que contesta la columna de opinión a favor de la Ley Sinde escrita por el actor Javier Bardem. No se puede añadir más:


Javier Bardem quiere «comprar un tomate fresco». Para usar el paralelismo con la industria cultural, Javier debería acudir a una tienda en la que tras pasar por sucesivas manos, el tomate ha incrementado su valor de manera artificial, repercutiendo en el horticultor en menos del 0,1 % de su valor de venta. Son otros, los intermediarios, los que han cobrado más, en muchos casos tan solo por cambiar la pegatina que viene puesta en el tomate. Algo que, por desgracia, no dista mucho de la realidad del mercado de la agricultura –y de la pesca, y de la ganadería…–.
Pero ahora viene la gracia. Javier Bardem no puede compartir ese tomate que acaba de comprar con nadie más, pues de lo contrario la Sociedad General de Agricultores y Especuladores se cabreará con él y lo llamará ladrón: «¡Quien quiera un tomate que se lo compre! ¿Qué es eso de compartir?».
Tampoco puede alterarlo en cualquier forma que no haya sido expresamente autorizada por el horticultor. De hecho, su intención de usarlo para hacer gazpacho se considera un uso no autorizado, y la Sociedad General de Agricultores y Especuladores la condena, llegando a denunciar al comprador si se hace pública la manipulación no autorizada: «El gazpacho, como resultado de la manipulación del tomate entre otros productos, es algo que sólo nosotros, como creadores del tomate original podemos realizar, ya que ese derecho es nuestro. Cualquier manipulación realizada por terceros sin nuestra autorización es una violación de nuestros derechos, y debe ser castigada».
Para colmo, Javier Bardem tampoco puede comerciar con el tomate que acaba de comprar. Si fuera el caso de que tuviera un restaurante donde sirviera ensaladas de tomate –plato que debería contar con la autorización de la Sociedad General de Agricultores y Especuladores–, debería pagar otra vez al horticultor por el lucro cesante que le supone que los clientes de su restaurante vayan a comer un tomate allí, en lugar de comprar otro para ellos. Incluso si el horticultor acuerda no cobrar por este uso, la Sociedad General de Agricultores y Especuladores le cobrará una compensación por tal uso no autorizado.
Por si esto fuera poco, al día siguiente Javier Bardem descubre que tiene que seguir pagando por el tomate que compró ayer, pues los derechos que reconocen el esfuerzo del horticulor estipulan que hay que pagarle por este trabajo hasta más allá de su muerte. Al fin y al cabo él trabajó para producir ese tomate, él plantó la semilla, y día tras día cuidó del crecimiento de la planta, alimentándola cuando lo necesitaba, protegiéndola cuando se debía, hasta el momento de poder recoger su fruto: el tomate. Y ese trabajo debe ser recompensado toda la vida, porque al fin y al cabo, una vez que Javier Bardem ha consumido ese tomate, su organismo se ha beneficiado de él, y ese beneficio para Javier Bardem puede durar años.
Por supuesto este pago Javier Bardem no lo tiene que realizar directamente. No es un impuesto, sino un cobro de derechos, en lo que todo aquello que esté relacionado con el tomate que compró ayer incluirá el pago al horticultor.
De hecho, para proteger el trabajo del horticultor, se ha prohibido que cualquiera pueda producir tomates iguales o razonablemente parecidos a los que compró al horticultor. Por eso no se venden semillas de tomates de ese tipo. Y como aun así es posible que Javier Bardem las obtenga del propio tomate, para reducir el perjuicio ocasionado al horticultor, la Sociedad General de Agricultores y Especuladores ha logrado que se apruebe la inclusión de un canon compensatorio en todos aquellos productos que pudieran facilitar que cualquiera produjera tomates similares a título privado. Este canon se puede encontrar en el abono, el agua, las mangueras, las regaderas, los maceteros, los tiestos, los sistemas de aspersión, las palas, los rastrillos, las carretillas, las azadas y en general cualquier herramienta de agricultura y jardinería, los plásticos y estructuras de posible uso para la construcción de invernaderos, etc.
Por suerte para Javier Barden hay un grupo de personas que consideran que esta situación es un abuso, y han creado sus propias huertas, donde venden los tomates sin todas las restricciones que se han citado, permitiendo su uso y consumo como mejor le parezca al comprador, y destinando prácticamente todo el dinero cobrado al propio horticultor.
Otras personas han creado huertas públicas, donde el cuidado y el mantenimiento de los productos de la huerta es responsabilidad solidaria de todos, y todos pueden disfrutar libremente de los resultados.
En algunos casos las tomateras son el producto de las semillas de los tomates obtenidos a través de la compra a los horticultores tradicionales, y eso ha cabreado a la Sociedad General de Agricultores y Especuladores, porque dicen que eso es piratería, que se están aprovechando del trabajo de sus horticultores, e incluso están en algunos casos obteniendo beneficios por ello.
Así, la Sociedad General de Agricultores Y Especuladores, junto con otros colectivos afectados como Proagripescae, han denunciado en varias ocasiones a los que mantienen dichas huertas. En algunos casos incluso han tratado de crear la idea de que su actividad es más delictiva si cabe porque cobran por otros servicios a quienes acceden a sus huertos a por los productos que allí se disponen gratuitamente.
Por fortuna los jueces, que aun tienen algo de sentido común, siempre han sentenciado a favor de las personas encargadas de las huertas. Esto ha molestado a las sociedades mencionadas, que han movilizado a los horticultores para que protesten y presionen con el objetivo de aprobar una ley que permita cerrar esas huertas sin necesidad de que lo ordene un juez.
¿Qué piensa Javier Bardem de que un colectivo que es parte del conflicto pueda decidir si cierra o no una huerta pública sin requerir la acción de un juez?


Extraído de meneame.net

Die Welle

Durante un proyecto semanal, el profesor Rainer Wenger enseña a los estudiantes de su clase el tema de la autocracia como forma de gobierno. Los estudiantes se muestran escépticos ante la idea de que se pudiera volver  a instaurar una dictadura en la Alemania de actual y creen que ya no hay peligro de que el nacionalsocialismo vuelva a hacerse con el poder, porque a pesar de haber pasado décadas, las nuevas políticas y tecnologías arbitrarían el proceso de un mandato nuevo autocrático. El profesor decide empezar un experimento con sus alumnos para demostrar lo fácil que es manipular a las masas.
Según el director de la película “La Ola” es posible, con la ayuda de un líder autocrático, que el nacionalismo vuelva a hacerse con el poder como sucedió en Alemania en la época de Hitler. Tal como se ha hecho con el experimento, según mi opinión, a pesar de que pudiera haber gente que aceptase la autocracia sin darse cuenta siempre quedarían personas con ideas diferentes y que lucharían contra aquello que suponga una amenaza para la sociedad, por lo tanto es muy difícil aunque se hayan hecho experimentos que vuelva  a pasar el nacionalismo autocrático.
La película representa muchos aspectos de lo que está ocurriendo en estos días con los movimientos de masas y de lo que de estos surge: la influencia de unos pocos en el resto y con qué facilidad se adaptan y adoptan sus distintas ideologías y costumbres para pertenecer a un grupo.
            Las personas somos relación por lo que nuestras emociones y por tanto nuestras actitudes están muy determinadas por el ámbito social en el que nos movemos. A pesar de que la persona tenga sus propias características por un contexto social, puede potenciarlas o mantenerlas dormidas, todo depende de cómo y con quien se relacione.
            Por lo que respecta a la comunicación, el profesor utiliza una de las funciones primarias en este aspecto: el control. Consigue tanto con el lenguaje como con el lenguaje no verbal el dominio del grupo. El grupo se implica totalmente al descubrir una parte muy positiva de sí mismos, ven acrecentada su autoestima.
            Evidentemente, a pesar de es una película basada en un hecho real, no deja de ser ficción pareciendo un poco exagerado lo que sucede y en cierta manera poco creíble mostrándonos una vertiente muy real llevada al extremo.
            En mi opinión creo que sería difícil que se pudiese dar un caso similar en un contexto como el nuestro, donde todos parecen bastante acomodados, sin aparentes problemas económicos. Hoy día, hay muchos jóvenes así, sin grandes problemas económicos, y que a pesar de algunos no tienen unos vínculos afectivos sólidos, no creo que se dejasen manipular de esta manera tan extrema.
            Queda claro que las personas ven determinadas dependiendo de cómo se ha desarrollado su infancia, de los vínculos afectivos que han establecido y de su contexto y que, en el ámbito educativo, los lazos que se hacen son decisivos. Es decir, no es el mismo tratar con niños, adultos o, en el caso del film, adolescentes que son vulnerables a los sentimientos y a las emociones.


¡Tiempo!

Tiempo... quizá sea el bien más preciado sin lugar a dudas.

Puedes tener dinero, pero si no dispones de tiempo, el dinero da lo mismo.

Para cualquier actividad de ocio, es indispensable tener tiempo para hacerlo posible.

La mayoría de gente no aprecia el tiempo, ni tiene noción de ella. Todos sabemos que un minuto son 60 segundos, que una hora son 60 minutos y que en un día hay 24 horas.

¿Pero aprovechamos realmente el tiempo lo dejamos pasar sin más?

Piensa en momentos agradables que hayas vivido y seguramente muchos de ellos se encuentren ya a años de distancia y sí, parecía ayer.

Yo mismo, en 5º de carrera, no me creo que hayan pasado tanto tiempo desde que comenzara la universidad.


Y es que para lo bueno y para lo malo el tiempo pasa enseguida, y no es bueno dejar el tiempo pasar.

Porqué dejar el tiempo pasar es un suicidio personal, si dejas el tiempo pasar, cuando te hayas dado cuenta, quizá haya pasado demasiado tiempo.

Y es que esto no se detiene, y es que debemos disfrutar cada segundo como si fuera el último.
Porqué ahora somos veinteañeros, pero dentro de no mucho hablaremos de esto con un "cuando yo tenía..."
Y seguramente, mucha gente a la que tenías gran afecto ya no se encuentren contigo, porqué nos vamos con tanta celeridad como llegamos a este mundo.



Y esto, es así. Bienvenido. Vive.

Dejo un video del poema de Borges, "Con el tiempo".

domingo, 2 de enero de 2011

La cinta de Marta

Dicen que el mundo lo mueve el amor. Otros dicen que lo hace el dinero.
Pero nada más lejos de la realidad, para mi, el mundo lo mueve el deporte sin ninguna duda. ¿Qué el deporte está directamente vinculado con el dinero? Pues puede ser, pero en su esencia sigue siendo deporte.

Practicamente todo el mundo que practica deporte siendo un crío, lo hace motivado por algún "ídolo", que es el espejo en el que mirarse.

El atletismo siempre ha sido una de mis debilidades, he admirado a los atletas por el sacrificio que llevan a cabo día tras día.
Qué decir de Abel Antón, Martín Fiz, Paquillo Fernández, Mayte Martínez, Yago Lamela, Manolo Martínez, Niurka Montalvo, José Ángel Bragado, Chema Martínez, Ruth Beitia, Mario Pestano, María Vasco, Reyes Estévez y cómo no...
MARTA DOMÍNGUEZ.

La mejor atleta española de todos los tiempos, sin ninguna duda, ni ahora, ni antes, ni después.

Sus logros los ha conseguido limpiamente, nadie duda de ello, su coraje y sus ganas nos enganchaban a todos frente al televisor.
Esa chica rubia con la mítica cinta rosa, que su abuela le había regalado y que tenía a miles de personas enamoradas de su persona, valga la redundancia.
Como deportista su curriculum es intachable, no se le puede reprochar nada.
Pero no todo vale, una deportista debe ser buena deportista cuando vuelve a casa, y jugar limpio.

Manolo Martínez y Mayte Martínez están alucinados. Yo estoy igual.
Pero su ex-entrenador por lo visto avisó a Marta de la calaña de su nuevo entrenador, de que era conocido como "el camello de la Blume" y ésta no quiso oir sus consejos.

De confirmarse las sospechas y siempre que Marta acabe siendo declarada culpable, entonces ese día muchos pósters como el mío serán arrancados de la pared, porqué por encima de la admiración hacia un deportista, está la admiración hacia una persona, hacia un ejemplo que no ha dado ejemplo.

De confirmarse las sospechas, Marta habrá ganado mucho dinero, pero habrá perdido toda su credibilidad, algo que ya le ha pasado a 'Paquillo'.

De confirmarse las sospechas, la abuela de Marta, la señora que regaló esa cinta rosa a esa niña pequeña para que le diera suerte durante sus competiciones, seguro que no estaría orgullosa de ella.

Y eso, sí que es triste.